LAS PENSIONES ALIMENTICIAS Y SU PAGO

 

 

La actual situación de crisis económica existente en España ha generado un aumento intensivo del número de personas desempleadas que, inevitablemente, repercuten en la mayoría de las familias.

 

Las repercusiones de esta grave situación económica han provocado un aumento notable de las situaciones en que el obligado al pago no puede hacer frente a las pensiones alimenticias impuestas por los tribunales respecto a los hijos, produciéndose el impago de las mismas.

 

Los problemas derivados de estas situaciones hacen que el cónyuge acreedor tenga que tomar medidas ante los tribunales para conseguir la solución al problema.

 

La vía más fácil, pero sin embargo, menos recomendada es la de interponer una denuncia por abandono de familia ante los Juzgados de Instrucción.

 

En el caso de que el obligado al pago fuese condenado por la existencia de un delito grave o menos grave se vería conminado a su pago si quiere evitar la entrada en prisión.

 

Ante estas situaciones consulte con un abogado experto en la materia para que le indique cuál es la solución más idónea.

En la mayoría de los casos, los cónyuges acreedores que suelen ser la madre, suelen optar por la vía civil tratando de conseguir el pago del obligado y en caso de no poder conseguir que el mismo haga frente a sus obligaciones embargarle la nómina por la cuantía de los alimentos.

 

Los procesos penales por impago de alimentos tienen la grave peculiaridad de su lentitud, ya que el Juez encargado del caso siempre deberá realizar una instrucción adecuada para que el supuesto delito pueda ser juzgado en su momento.

 

El delito de abandono de familia está previsto en el Código Penal y la pena que se puede imponer por el mismo es de tres meses a un año de prisión o multa de seis a veinticuatro meses.

 

Los Juzgados condenarán siempre que se demuestre que el obligado al pago tenía medios económicos suficientes para hacer frente a las deudas con respecto a sus hijos.

 

Sin embargo, no podrá haber censura penal cuando el obligado al pago carezca de recursos económicos suficientes para hacer frente a su situación derivado de que sus ingresos no le permiten hacer frente al mínimo vital para su subsistencia.

 

Cuando antes del juicio el obligado al pago realiza el mismo esta circunstancia podrá servir como situación atenuante ante la inminente condena y el resultado práctico será que se rebajará a pena impuesta.

Vía http://www.estrelladigital.es/articulo/togas/hacer-impago-pensiones-alimenticias/20151203191211263392.html

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